Continuamos nuestro viaje por Praga descubriendo un barrio situado al otro lado del río Moldava, seguramente el más conocido y fotografiado de la ciudad: Stare Mesto, la ciudad antigua.

Para acceder a esta parte de la ciudad desde Malá Strana lo más típico es cruzar el Puente de Carlos, una construcción del siglo XIV de 516 metros de largo y 10 de ancho, decorado por numerosas estatuas a ambos lados.

¡Fijaos en ellas! Según la leyenda, si tocamos con la mano izquierda la base de la estatua que representa el Martirio de Juan Nepomuceno mientras pedimos un deseo, éste nos será concedido. ¡Pero cuidado! No debéis tocar esta imagen, sino una cruz de latón situada en la balaustrada de piedra, poniendo un dedo en cada estrella de la cruz.

Puente de Carlos (Praga, República Checa)
Puente de Carlos (Praga, República Checa)

En el extremo del puente situado en Stare Mesto se encuentra una fantástica torre gótica que marca la entrada a este barrio típico medieval; mientras que en el lado opuesto encontramos dos torres: la Torre de Judit (una torre románica del siglo XII que custodiaba un antiguo puente destruido), y otra más alta del siglo XV.

Al poco de adentrarnos en la Ciudad Vieja encontraremos el Klementinum, un complejo cultural de más de 2 hectáreas compuesto por diversos edificios, todos ellos dedicados a actividades culturales.

Sin duda, uno de los edificios más bellos es el que acoge la Biblioteca Nacional, donde encontramos la joya barroca por excelencia de Praga: la Biblioteca Barroca, un salón de lectura con más de 20.000 volúmenes que ha logrado mantener su interior intacto desde el siglo XVIII. No podéis dejar de admirar los bellos frescos que decoran sus techos (simbolizando las artes y las ciencias), las largas filas de libros que llenan sus paredes y sus dos alturas y la magnífica colección de globos terráqueos que llenan su pasillo central.

Biblioteca Nacional (Praga, República Checa)
Biblioteca Nacional (Praga, República Checa)

En el mismo complejo podemos encontrar también la Torre Astronómica, una construcción de 68 metros de alto coronada por una estatua de Atlas cargando con una esfera celestial, siendo uno de los mejores lugares para obtener una vista panorámica de Praga desde este lado del río.

Dentro de la torre también se puede visitar el antiguo lugar de trabajo del observatorio, donde se exponen diversos aparatos astronómicos y meteorológicos originales. En esta sala, la Sala de los Meridianos, tiene un pequeño agujero en la pared a través del cual entra la luz durante los solsticios de invierno y verano.

Si os gusta la música, no podéis perderos la Capilla de los Espejos, cuyo estilo barroco llena paredes y suelos de mármol, de estucos dorados, de frescos y de espejos, donde destaca el órgano que Mozart tocó en su visita a Praga. A día de hoy, se siguen realizando conciertos de cámara en esta sala, por lo que es una visita obligada para los amantes de la música clásica.

Capilla de los Espejos (Praga, República Checa)
Capilla de los Espejos (Praga, República Checa)

Si continuamos paseando por la calle Platnéřská llegaremos hasta la Galería Municipal (City Gallery), con interesantes exposiciones de arte. Es importante destacar que no se limitan a exponer en este edificio, sino también en el Antiguo Ayuntamiento y otros edificios históricos de la ciudad.
Al final de la calle se encuentra la Plaza Franz Kakfa, en el mismo punto donde se encontraba la casa donde el célebre autor nació (lamentablemente derruida en 1897).

Al otro lado del parque aquí situado encontramos la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí para sus ciudadanos), el punto principal de encuentro de Praga desde el medioevo. Sin duda, esta plaza llena de casas diferentes y ventanales que la observan es uno de los lugares más fotografiados y más bellos de la ciudad, ya que reúne gran parte de edificios de gran importancia para la vida pública durante siglos.

Plaza de la Ciudad Vieja (Praga, República Checa)
Plaza de la Ciudad Vieja (Praga, República Checa)

De hecho, aquí se donde se encuentra el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, mundialmente conocido por albergar en sus muros el famoso Reloj Astronómico, conocido por la procesión de los Doce Apóstoles que tiene lugar todos los días entre las 09:00 y las 21:00 en la parte superior del reloj, asomándose a las ventanas que se abren a la plaza.

Reloj Astronómico (Praga, República Checa)
Reloj Astronómico (Praga, República Checa)
Si quieres disfrutar de unas vistas maravillosas de la plaza y de la ciudad desde este punto, no dudes en subir a la Torre del Reloj del Ayuntamiento, una construcción de más de 60 metros de altura que data del siglo XIV.

En el mismo edificio del ayuntamiento se pueden visitar también varios salones históricos de estilos diversos: desde los cimientos con capillas románicas, cisternas de agua y una antigua cárcel hasta numerosas salas góticas ricamente decoradas. Desde la capilla es posible ver las figuras de los apóstoles de cerca, por lo que vale la pena acercarse.

Desde la plaza observareis una iglesia escondida entre pequeños callejones que se asoma por encima de las casas para no perder detalle de lo que pasa en la plaza: la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. Este templo gótico alza orgulloso sus torres asimétricas de 80 metros de altura imponentes sobre el skyline de Praga, invitando a acercarse a su interior para comprobar la gran mezcla de estilos y tesoros artísticos que acoge: importantes pinturas de Karel Škréta, el órgano más antiguo de Praga, sepulturas de aristócratas checos…

Nuestra Señora de Tyn (Praga, República Checa)
Nuestra Señora de Tyn (Praga, República Checa)

Después de este viaje en el tiempo el viajero tiene dos opciones: descansar en la Isla de Kampa, o continuar el viaje por el tiempo acercándose a Josefov, el barrio judío de Praga. Os dejamos soñar con la ciudad antigua mientras preparamos el final de nuestro recorrido por la ciudad. ¡No os lo perdáis!

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