Hoy nos dirigimos hasta Inglaterra para visitar una de las ciudades universitarias por excelencia: Cambridge.

Cambridge se caracteriza por sus imponentes edificios, tratando siempre de superar en tamaño a los de su eterna rival Oxford, por su majestuosidad y por la agitada vida que llena a diario sus calles.

Si llegamos a la ciudad en autobús, lo más probable es que tengamos que llegar hasta el centro atravesando alguno de sus puentes, donde es fácil ver a jóvenes universitarios haciendo “punting” (navegando en una especie de canoas remando con pértigas).

De hecho, el punting es una forma estupenda de conocer la ciudad desde otro punto de vista, pasando por debajo de sus numerosos puentes, viendo zonas habitualmente escondidas para la gente que se limita a pasear por las calles… y, sobretodo, pasando un buen rato de risas si somos nosotros los que tratamos de dirigir la barca.

Una buena forma de comenzar la visita a la ciudad puede ser dar un paseo para situarnos, disfrutando de la belleza de sus edificios y parándonos a disfrutar de los detalles de esas construcciones.

Puente Matemático (Cambridge, Inglaterra)
Puente Matemático (Cambridge, Inglaterra)

Nosotros comenzaremos la visita por el Jardín Botánico, situado muy cerca de la estación de trenes. Como gran parte de los edificios públicos de la ciudad, el Botánico pertenece a la Universidad de Cambridge. Se trata de un jardín de 16 hectáreas fundado en 1831 que acoge numerosas especies vegetales de todo el mundo, distribuidas formando diferentes tipos de jardines para destacar todavía más las diferencias entre unas especies y otras. Además, el jardín cuenta con diversos lagos y fuentes que destacan todavía más la belleza del lugar, especialmente destacable cuando llega la primavera y se produce un estallido de color.

Nuestra siguiente parada es el Museo Fitzwilliam, dedicado al arte y a la historia. Lo primero que nos llama la atención es su fachada de estilo clásico, recordando a los templos romanos Una vez dentro tenemos la sensación de estar en un palacio, al ver en el imponente hall una preciosa escalera doble de mármol, rodeada de estatuas y columnas y coronada por una cúpula ricamente decorada.

Exterior del Museo Fitzwilliam (Cambridge, Inglaterra)
Exterior del Museo Fitzwilliam (Cambridge, Inglaterra)
Interior del Museo Fitzwilliam (Cambridge, Inglaterra)
Interior del Museo Fitzwilliam (Cambridge, Inglaterra)
Simplemente por el edificio ya merece la pena la visita al museo, pero su colección de obras de arte y objetos arqueológicos lo hacen todavía más interesante. Además, el hecho de que sea un museo gratuito hace que su visita se convierta en imprescindible.
Paseando por Trumpington Street en dirección hacia el centro nos encontraremos con diversos colleges: el Pembroke, del que destacan principalmente su bello jardín y su capilla; el Corpus Christi, el único fundado por los habitantes de Cambridge, con una importante biblioteca y un estilo más íntimo que otros edificios de la ciudad.

Pembroke College (Cambridge, Inglaterra)
Pembroke College (Cambridge, Inglaterra)

Desde aquí podemos girar a la izquierda por Silver Street para ver el Queens’ College (donde contrasta la modernidad del Edificio Erasmo con el aire medieval del Old Court) y el Puente Matemático (famoso porque, según la leyenda, Newton lo construyó sin usar tornillos, retando a los estudiantes a reconstruirlo del mismo modo); o continuar recto por King’s Parade y llegar hasta el College más famoso de Cambridge: El King’s College.

Fachada Principal del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Fachada Principal del King’s College (Cambridge, Inglaterra)

Nada más entrar al college, lo primero que veremos será una gran capilla de estilo gótico tardío, con una compleja bóveda ricamente decorada (donde podemos observar repetidas veces el emblema de los Tudor), así como sus paredes, repletas de coloridas vidrieras y con un gran trabajo de la piedra.

Capilla del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Capilla del King’s College (Cambridge, Inglaterra)
Capilla del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Capilla del King’s College (Cambridge, Inglaterra)
Capilla del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Capilla del King’s College (Cambridge, Inglaterra)

Las medidas de la capilla son impresionantes: 88 metros de largo, 12 metros de ancho y hasta 29 metros de alto en la zona más elevada. Sin duda, todo un despliegue de recursos para mostrar el poder de la familia real que lo ordenó construir.

El coro de la capilla también merece especial atención por el cuidadoso trabajo de la madera de sus asientos y el gran órgano dorado que lo preside. Nos gustaría destacar que el Coro de la Capilla es uno de los más importantes de Inglaterra, siendo todo un acontecimiento los conciertos que ofrecen, especialmente el de Nochebuena.

Coro de la Capilla del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Coro de la Capilla del King’s College (Cambridge, Inglaterra)

Al final de la nave encontramos, en un lugar privilegiado, La Adoración de los Reyes Magos, obra de Rubens donada a la capilla en 1961. Para darle al cuadro la importancia que requiere, se tuvo que rebajar el suelo de toda la capilla para que esta obra de arte pueda admirarse en lo alto sin que tape el ventanal situado tras ella.

La Adoración de los Reyes Magos (Capilla del King's College, Cambridge)
La Adoración de los Reyes Magos (Capilla del King’s College, Cambridge)

Saliendo por la parte trasera de la capilla llegamos al jardín del Kings College, una inmensa extensión de césped atrasevada por el río donde los estudiantes pueden relajarse y disfrutar al aire libre entre clase y clase y desde donde el visitante obtiene unas espectaculares vistas del exterior de los edificios que componen el college.

Patio Interior del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Patio Interior del King’s College (Cambridge, Inglaterra)
Patio Interior del King's College (Cambridge, Inglaterra)
Patio Interior del King’s College (Cambridge, Inglaterra)

Siguiendo este enlace encontraréis una estupenda visita virtual al College, la Biblioteca (normalmente cerrada al público) y la Capilla que no os podéis perder.

Al salir del College, si retrocedemos por King’s Parade hasta llegar a la esquina con Bene’t Street (la parte trasera del Corpus Christi) podremos observar un curioso reloj circular bañado en oro coronado por un siniestro insecto metálico que aparenta comerse el tiempo a medida que éste pasa.

Reloj Corpus (Cambridge, Inglaterra)
Reloj Corpus (Cambridge, Inglaterra)

A pesar de ser un reloj, no tratéis de encontrar las manecillas, ya que el tiempo lo marcan unos LEDs azules situados tras unas hendiduras situadas en tres anillos concéntricos (uno de ellos marca las horas, otro los minutos, y otro los segundos). Tampoco os fiéis mucho de la hora que marca, ya que se dice que sólo es exacta una vez cada cinco minutos, lo que según su creador ayuda a reflejar la “irregularidad de la vida”.

Un buen lugar para detenerse a comer y recobrar fuerzas puede ser la Plaza del Mercado, situada un poco más adelante. Se trata del corazón de la ciudad, repleto de bares y tiendas que la llenan de vida. En un extremo de la plaza podemos ver la iglesia de la Gran Santa María, un edificio gótico tardío considerado la principal iglesia universitaria de Cambridge. Tened en cuenta que la torre de la Iglesia se puede visitar, ofreciendo unas maravillosas vistas panorámicas de la ciudad.

Muy cerca de aquí se encuentra otro de los Colleges más famosos, el Trinity, donde Isaac Newton estudió y realizó algunos de sus experimentos. Nada más entrar al College, lo primero que veréis será, al igual que en los otros, un gran patio interior cubierto de césped desde donde observar los edificios que componen en Trinity. Desde aquí podemos acceder a la Capilla, un pequeño templo de decoración austera y estilo gótico-Tudor, con tracería perpendicular y paredes recubiertas de la sillería del coro, fabricada en madera.

Capilla del Trinity College (Cambridge, Inglaterra)
Capilla del Trinity College (Cambridge, Inglaterra)
Trinity College (Cambridge, Inglaterra)
Trinity College (Cambridge, Inglaterra)

En la ante-capilla encontramos diversas estatuas de alumnos destacados del Trinity College, entre ellos Sir Isaac Newton o Sir Francis Bacon, mientras que en el interior de la capilla lo primero que destaca es un atril con forma de águila en medio del coro, donde se realizan conciertos tres veces a la semana durante el periodo académico. A ambos lados del altar encontramos paneles de madera con los nombres escritos de todo el personal del College (profesores, alumnos y trabajadores) que dieron su vida en la Primera Guerra Mundial y detrás de la estatua de Newton el memorial de aquellos que lo hicieron en la Segunda Guerra Mundial.

Estatua de Newton en el Trinity College (Cambridge, Inglaterra)
Estatua de Newton en el Trinity College (Cambridge, Inglaterra)

Tampoco os perdáis la Wren Library, una biblioteca del siglo XVII repleta de estanterías de roble ricamente decoradas y coronadas por diversos bustos de personajes célebres que dotan a la estancia de un aire palaciego que invita al silencio y a la concentración.

Aprovechando que la Navidad está cerca, queremos compartir con vosotros este vídeo, donde podéis disfrutar del gran trabajo que realiza el coro a la vez que muestran las instalaciones de su College y otros lugares de la ciudad.

Si salimos del Trinity College y nos acercamos hacia el río, veremos el famoso Puente de los Suspiros, un puente cubierto de estilo romántico (al igual que el de Venecia o el de Oxford), aunque en este caso cuenta con amplios ventanales que llenan de luz su interior.

Para acabar, y si tenéis tiempo, os invitamos a alejaros del centro y visitar la parte norte de la ciudad. Al final de St John’s Street encontramos la Round Church, un curioso edificio normando de planta circular que sigue el estilo del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Round Church (Cambridge, Inglaterra)
Round Church (Cambridge, Inglaterra)

Muy cerca de aquí encontramos Portugal Place, una de las calles mejor conservadas de la ciudad con casas de los siglos XVIII y XIX que muestran cómo era antiguamente la ciudad. Al final de la calle encontramos el Jesus Green, un amplio parque perfecto para poner punto y final a nuestra visita.

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