En una entrada anterior adelantábamos que al final de Friedrichstraße se encuentra el barrio de Kreuzberg, del que hablaremos en esta entrada. Localizado en el sur de Berlín, este barrio se caracteriza por su gran vitalidad y diversidad cultural (todavía más pronunciada que en otras zonas de la ciudad).

Propongo seguir desde donde nos quedamos en Friedrichstraße y llegar hasta Checkpoint Charlie, un antiguo puesto fronterizo (de hecho, el más conocido y simbólico). Más que el monumento en sí (una reconstrucción de menor tamaño que el original, acompañada del famoso cartel “You are leaving the American Sector” y fotografías de un soldado soviético y uno americano) los que visitan este punto de la ciudad buscan sentir la historia, facilitado en gran medida por el Museo del Muro – Haus am Checkpoint Charlie, donde se puede observar una exposición sobre la historia del Muro de Berlín, así como diferentes estrategias que se usaron para intentar cruzar de un lado al otro; así como la exposición de fotografías que  se encuentra en la misma calle ilustrando la historia de ese lugar.
 
Puesto fronterizo Checkpoint Charlie (Berlín, Alemania)
Puesto fronterizo Checkpoint Charlie (Berlín, Alemania)

Muy cerca de aquí se encuentra el Museo Judío, del que destaca especialmente su arquitectura: un edificio en forma de zig-zag (o de relámpago) lleno de simbología. Se piensa que la forma representa una estrella de David quebrada, con un interior lleno de ángulos oblicuos y espacios vacíos que muestran la pérdida de la presencia judía en Alemania producida durante el nazismo. Dentro del museo se repasa la historia y la cultura judeo-alemana, con grandes representaciones simbólicas de la incertidumbre, desasosiego y miedo que sufrió esta comunidad.

Si, en lugar de dirigirnos al sureste desde Checkpoint Charlie nos dirigimos al suroeste, encontraremos la Topografía del Terror (entrada gratuita), localizada en una zona donde se asentaban varios cuarteles generales nazis, el edificio contiene un centro de interpretación y una exposición sobre historia de la zona, además de un fragmento de muro.  Un poco más al sur, se encuentra Anhalter Bahnhof, las ruinas de la mayor estación ferroviaria de la ciudad, de la que únicamente se conserva la parte central de su fachada principal, de gran belleza y carga histórica, debido a que  era la última estación de Berlín Occidental; un lugar poco conocido que debes visitar si pasas cerca.
Fragmento de Muro en Topografía del Terror (Berlín, Alemania)
Fragmento de Muro en Topografía del Terror (Berlín, Alemania)

Un poco más al sur se encuentra un museo que apasionará a los amantes de la tecnología y la maquinaria, el Deutsches Technikmuseum.  El museo nos recibe con un espectacular avión en su fachada, que da una idea sobre lo que se pude ver en su interior: diversos modelos de aviones, barcos antiguos, locomotoras, ordenadores, coches… todo ello ordenado temáticamente y con un sistema multimedia que permite tanto a niños como a mayores disfrutar de la visita y experimentar. Sin duda, un museo poco conocido pero muy recomendable.

Si nos dirigimos un poco más al sur de la ciudad llegaremos al antiguo aeropuerto de Tempelhof, hoy en día reconvertido en un gran parque. Todavía se puede observar el gran edificio del aeropuerto, construido a finales de los años 30 con forma de cuarto de circunferencia; un punto importante de la historia de la ciudad cuando la Unión Soviética bloqueó todas las rutas terrestres y fluviales hacia Berlín Oeste y éste aeropuerto fue el único modo de entrada de alimentos y otros bienes para la población, con la creación de un puente aéreo todavía recordado en un monumento. Si se desea, también se puede visitar la antigua terminal en una visita guiada (en inglés o alemán) de 2 horas de duración donde ver las antiguas instalaciones de check-in, su sistema de túneles…
 
Parque Tempelhofer Feld (Berlín, Alemania)
Parque Tempelhofer Feld (Berlín, Alemania)
Terminal del antiguo Aeropuerto de Tempelhof (Berlín, Alemania)
Terminal del antiguo Aeropuerto de Tempelhof (Berlín, Alemania)

Muy cerca de aquí se encuentra una mezquita muy poco conocida (podéis localizarla en el mapa), con una pequeño cementerio. Aquí, vive una pequeña comunidad turca por lo que, si la visitáis, se recomienda hacerlo en silencio y de forma muy respetuosa. La mezquita Sehitlik está ricamente decorada en su interior, con colores azules, rojos y dorados; con vistosas lámparas y coloridas vidrieras. Como curiosidad, me gustaría destacar que si entráis en la mezquita no estaréis dentro de Alemania, sino en Turquía, ya que el gobierno alemán les concedió este terreno.

Mezquita Sehitlik (Berlín, Alemania)
Mezquita Sehitlik (Berlín, Alemania)

También muy cerca de Tempelhof se encuentra el Viktoriapark, un precioso (y pequeño) parque donde su cascada de 24 metros acaba visualmente en la carretera, creando un efecto único. Sin duda, es un pequeño paraíso en medio de la ciudad, construido en 1821 a los pies de un monumento para conmemorar las batallas por la guerra de independencia. Además, desde aquí se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de la ciudad, así como de una preciosa puesta de sol, especialmente en verano, cuando la temperatura acompaña. ¡Es uno de mis rincones favoritos de Berlín!

Viktoriapark (Berlín, Alemania)
Viktoriapark (Berlín, Alemania)
 

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