Como es posible que ya sepas, en el blog tenemos una Guía Completa de Berlín barrio a barrio, tratando de conocer sus principales monumentos en profundidad. Hoy te presentamos el Barrio del Tiergarten, un distrito que toma su nombre del parque más famoso de la ciudad. Pero vayamos paso a paso…

¿Dónde se encuentra el Distrito del Tiergarten?

Berlín se divide en doce Bezirke (distritos), cada uno de ellos dividido a su vez en diversos barrios más pequeños. Es importante tener en cuenta que esta división de la ciudad es moderna, combinando algunas zonas pertenecientes al Berlín Este con otras del Berlín Oeste. Por ello, el contraste entre distintos barrios de estos distritos es, en algunos casos, más que notable.

El barrio del Tiergarten es uno de los seis que forman el distrito Mitte (“el centro”), el lugar que condensa la mayor parte de monumentos de la ciudad. En concreto, el Tiergarten se sitúa en el suroeste del Mitte, delimitado por la Puerta de Brandeburgo al este y por el Zoo de Berlín al oeste.Para localizarlo en el mapa simplemente busca un parque enorme de forma alargada. ¿Lo ves? ¡Ese es justo el Tiergarten, el jardín del que todo el barrio toma el nombre!

Durante nuestro viaje a Berlín, este fue justamente el primer barrio que recorrimos. Nuestra primera parada fue la Potsdamer Platz, debido a la buena comunicación en transporte público que teníamos desde nuestro alojamiento.

¿Qué visitar en el Barrio del Tiergarten?

Potsdamer Platz

Cuando llegamos a Berlín, y justo después de dejar las maletas en el hotel, lo primero que hicimos fue coger el S-Bahn hasta la Potsdamer Platz. Esta gran plaza es icono de la Reunificación Alemana y de la vanguardia que domina la ciudad desde la caída del muro.

Nada más salir de la estación ya podemos respirar el ambiente moderno de esta plaza, muy diferente a lo que estamos acostumbrados en los centros urbanos que hemos visitado en otras capitales. Como capital de Alemania y sede del gobierno de Hitler, Berlín sufrió especialmente la crudeza de la batalla y sus bombardeos. Ello, junto a la Orden Nerón decretada por el Führer (que, simplemente establecía una política de tierra quemada ante el enemigo), llevó a una devastación casi total de la ciudad.

El semáforo más antiguo de Europa

Por supuesto, la Potsdamer Platz no fue una excepción y quedó totalmente destrozada a causa de los bombardeos aliados. Antes de la contienda este lugar era una de las plazas con mayor tráfico de toda Europa. De hecho, el primer semáforo del continente se instaló aquí. Un modelo manual instalado en 1924, de color verde, con un aspecto de torre de más de 8 metros de alto y 5 relojes integrados (uno en cada lado). En la actualidad, podemos ver una réplica junto a la carretera que divide la plaza en dos.

Durante los más de 40 años posteriores a la guerra, la Potsdamer Platz se mantuvo en ruinas, en medio de la inexplicable frontera entre el Berlín oriental y el occidental. De hecho, en un extremo de esta misma plaza todavía puedes observar algunos fragmentos del Muro de Berlín en el mismo lugar en el que se erigieron. ¿Imaginas una frontera justo en ese lugar?

No fue hasta la caída del famoso muro que dividía la ciudad, y con ello la reunificación de Alemania, que se decidió remodelar por fin la Potsdamer Platz y devolverle el esplendor que llegó a tener en otra época. A pesar de que el resultado no es del gusto de todos, la nueva Potsdamer Platz ha sabido posicionarse como un punto de encuentro de berlineses y turistas, y como referente cultural.

Sony Center

Cúpula del Sony Center de Noche (Berlín, Alemania)
Cúpula del Sony Center de Noche (Berlín, Alemania)

Seguramente lo más destacable es el Sony Center, cuya cúpula de acero, vidrio y lona es visible desde muchos puntos de la ciudad. El resultado es una plaza luminosa, tanto de día (cuando la luz del sol se filtra a través de la lona y el cristal), como de noche (cuando las luces de colores reflejadas en la cúpula inundan el lugar).

En el interior del Sony Center encontramos numerosos bares, restaurantes, cines, hoteles… incluso el Filmmuseum, el Museo del Cine de Berlín. De hecho, este lugar es la sede de la Berlinale, el Festival Internacional de Cine de Berlín.

Grand Hotel Esplanade

Saliendo del Sony Center en dirección a la Potsdamer Platz encontramos, a mano izquierda, los curiosos restos de las paredes de un lujoso edificio protegidos tras unos cristales. Se trata de la Kaisersaal Salón Imperial) del antiguo Grand Hotel Esplanade, uno de los alojamientos más lujosos del Berlín de principios del Siglo XX.

Como ya imaginarás, el hotel fue devastado prácticamente en su totalidad durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque se hizo un esfuerzo por mantenerlo y volver a darle vida tras la guerra, la construcción del Muro de Berlín volvió a condenar los pocos restos que quedaban. Tras la caída del muro, y al planificar la nueva Potsdamer Platz, se decidió trasladar este salón a su ubicación original, para poder integrarlo dentro del proyecto y evitar su demolición. Algo parecido sucedió con la Frühstuckssaal (el salón del desayuno), desmantelado en múltiples piezas y trasladado al Café Josty, situado en esta misma plaza.

Grand Hotel Esplanade (Berlín, Alemania)
Grand Hotel Esplanade (Berlín, Alemania)

Salimos por fin de la Potsdamer Platz y, bordeando el límite actual entre los barrios Tiergarten y Mitte, nos dirigimos a nuestra siguiente parada.

Monumento a los Judíos asesinados en Europa

A tan solo 500 metros de aquí, y muy cerca ya de la Puerta de Brandeburgo, encontramos el Monumento a los Judíos Asesinados en Europa. Es imposible que su aspecto frío e industrial no te llame la atención: una especie de laberinto de hormigón con bloques de diferentes alturas, situados sobre un suelo irregular.

Si empiezas a recorrer el laberinto, pronto comprenderás qué pretende ilustrar: la angustia que vivieron los judíos durante el Holocausto. Tal y como avanzas a su centro, los muros se vuelven más altos y te sientes más atrapado, más angustiado al sentir la oscuridad y la incertidumbre de no saber qué encontrarás al girar la esquina.

Debajo de este mismo monumento se puede visitar un centro de documentación que informa e ilustra la persecución nazi. En la primera sala encontrarás simplemente una línea del tiempo recorriendo la pared, donde podrás ver con claridad la evolución de la persecución a los judíos, ilustrada con distintas imágenes. En las próximas salas el tono de la exposición se vuelve mucho más personal, con fragmentos de diarios escritos en primera persona por las víctimas, así como paneles que narran el horripilante destino de varias familias. ¡Es imposible que sus relatos no te pongan el pelo de punta!

Personalmente, nosotros fuimos incapaces de llegar hasta el final de la exposición y tuvimos que salir del museo antes de ver las últimas salas. Por lo que pudimos ver, la exposición es tan impactante que no fuimos los únicos que reaccionamos así. Si ya has visitado Berlín, cuéntanos tu experiencia con este lugar. ¿Fuiste capaz de llegar hasta el final o también tuviste que salir antes de tiempo?

Monumento a los Judíos Asesinados en Europa (Berlín, Alemania)
Monumento a los Judíos Asesinados en Europa (Berlín, Alemania)

Puerta de Brandeburgo

Nuestra próxima parada es uno de los grandes símbolos de Berlín: La Puerta de Brandeburgo. Esta antigua puerta de acceso a la ciudad (la única que se conserva de las 18 que existieron) se construyó a finales del siglo XVIII siguiendo el modelo de nada menos que la puerta de acceso a la Acrópolis de Atenas. Sobre ella encontramos su famosa cuadriga, una representando a la diosa Victoria, con una cruz de hierro en la mano coronada por un águila prusiana.

Si te aproximas para poder verla de cerca, podrás apreciar que en sus pasillos hay diversos relieves en los que se compara a Federico Guillermo II de Prusia (quien mandó construir este monumento) con el héroe griego Hércules.

Curiosidades sobre la Puerta de Brandeburgo

¿Quieres saber algunas anécdotas de la Puerta de Brandeburgo? La más conocida de ellas es, sin duda, que durante la Guerra Fría este mismo lugar estuvo en tierra de nadie. Por ello, no es de extrañar que tras la caída del muro se convirtiera inmediatamente en símbolo de paz y unidad de la nueva Alemania. Si quieres saber más acerca de cómo era la vida en Berlín durante este periodo histórico, te recomendamos encarecidamente el tour Berlín durante la Guerra Fría. ¡Es la mejor manera de profundizar en su historia!

Otra anécdota mucho menos conocida es que su cuadriga viajó hasta París en 1806, cuando el mismo Napoleón se la llevó como trofeo de guerra. Por suerte, ocho años después del “rapto” la escultura volvió a su lugar original.

La última curiosidad que queremos compartir contigo sobre la Puerta de Brandeburgo tiene que ver con su estructura. ¿Ves las cinco entradas? En el momento de su construcción, los tres pasillos centrales estaban reservados única y exclusivamente a miembros de la realeza. Por tanto, los ciudadanos de a pie únicamente podían atravesar los dos laterales. ¡Siéntete como un emperador atravesando cualquiera de ellos!

Pariser Platz

Aunque se puede decir que estamos haciendo trampas (a este lado de la Puerta de Brandeburgo ya nos encontramos en Mitte y no en Tiergarten), es imposible estar aquí y no asomarnos a la Pariser Platz.

Esta plaza, situada justo a los pies de la Puerta de Brandeburgo, es el lugar de celebraciones por excelencia de toda la ciudad. Aquí se celebra el año nuevo, el Día de la Reunificación de Alemania… ¡Todo lo que puedas imaginar!

Hotel Adlon

La mayoría de edificios de esta plaza son modernos, por lo que el imponente Hotel Adlon destaca irremediablemente entre ellos. El edificio actual es una reconstrucción que conserva su aspecto elegante y señorial, tan característico de principios del Siglo XX.

Desde su inauguración hasta el estallido de la guerra, fue el alojamiento elegido en Berlín por numerosas personas de las altas esferas gracias a su ubicación privilegiada y sus lujosas instalaciones. Durante la guerra, el hotel pasó a combinar su actividad habitual con la de hospital de campaña, hasta mayo de 1945. En este momento, un grupo de soldados del Ejército Rojo con unas cuantas copas de más provocaron un grave incendio que arrasó el hotel. ¡Lo que no habían destrozado las bombas lo destruyeron unos borrachos!

Tras este episodio, el edificio cayó en el más absoluto abandono, hasta su completa demolición en 1984. Al igual que sucedió con la Potsdamer Platz, tras la caída del muro se decidió renovar totalmente este céntrico lugar abandonado durante tanto tiempo, reconstruyendo el edificio a imagen y semejanza del original con una gran diferencia: se le añadió una planta más y, años después, dos alas nuevas en las que alojar a más viajeros.

¿Reichstag o Bundestag?: El actual Parlamento Alemán

Volvemos a cruzar la imponente Puerta de Brandeburgo de vuelta al Barrio del Tiergarten y giramos hacia la derecha, buscando nuestra próxima parada. Aquí encontrarás el edificio del Reichstag, sede del Bundestag (el Parlamento Alemán).

Vista del Reichstag desde la Plaza de la República (Berlín, Alemania)
Vista del Reichstag desde la Plaza de la República (Berlín, Alemania)

Sin duda, lo que más destaca de este bello edificio neorenacentista es su cúpula de cristal, totalmente en contraste con el clásico edificio de piedra. Subir a ella es todo un espectáculo por las maravillosas vistas del Tiergarten y del centro de Berlín que ofrece.

Es muy importante tener en cuenta que, para visitar la Cúpula del Reichstag, es necesario registrarse en la página web del Bundestag. Te recomendamos no apurar mucho, ya que es una visita muy solicitada (además de gratuita) y corres el riesgo de quedarte sin plaza. Al rellenar el formulario verás que puedes reservar tres opciones diferentes: una visita a las sesiones plenarias desde la galería de visitantes (aunque nosotros no lo recomendamos… ¡no vamos de vacaciones para estar 45 minutos escuchando hablar de política en alemán!), la visita únicamente a la cúpula o la visita guiada al edificio finalizando en la cúpula.

Un poquito de historia del Reichstag…

Desde su construcción a finales del Siglo XIX, el Reichstag ha sido escenario de grandes momentos que han marcado la historia de Alemania. Fue aquí donde se proclamó la República de Weimar en 1918. Su incendio en febrero de 1933 fue utilizado por Hitler para atacar a los comunistas y facilitar su llegada al poder. Durante la Segunda Guerra Mundial fue escenario de combates y uno de los principales objetivos del Ejército Rojo por su valor propagandístico…

Con esta historia no es de extrañar que quedara seriamente dañado en la guerra. Tras el traslado del gobierno de la Alemania Occidental a Bonn el Reichstag quedó abandonado. Durante años, las explanadas que lo rodeaban (como la actual Platz der Republik) se usaran como lugar de cultivo de patatas y hortalizas. ¿Te imaginas esa escena en pleno centro de una capital europea?

¿Por qué una cúpula de cristal sobre un edificio neorecentista?

No fue hasta 1961, cuando se decidió devolverle su anterior esplendor, aunque conservando las huellas que la historia había dejado en sus paredes (como los impactos de balas o un graffitti realizado por soldados soviéticos).

Pasarían 30 años hasta que, en 1991, se decidiera devolver al Reichstag de Berlín su condición de Sede del Parlamento Alemán. Y justo aquí es cuando se proyecta la famosa cúpula de la que tanto te hemos hablado ya. El reputado arquitecto Norman Foster proyectó una cúpula de cristal transitable, situada justo sobre la sala plenaria. La elección de este material sobre otros se debe, principalmente, a dos grandes motivos.

Por un lado, se buscaba crear un edificio energéticamente eficiente, y el cristal y los espejos de este diseño eran una solución perfecta para ello. Al situarlos en forma de embudo, los cristales reflejan la luz e iluminan de forma natural la sala plenaria. Para evitar problemas de exceso de calor o deslumbramiento en días de sol, se colocó también un sistema de pantallas móviles que permite tapar los cristales cuando sea necesario.

Por otro lado, de forma simbólica la cúpula de cristal representa la transparencia de las actividades realizadas en su interior. Al ser transitable el pueblo alemán puede recorrerla, situándose justo por encima de sus políticos. Es decir, de manera simbólica representa que el pueblo está por encima de sus mandatarios y que el trabajo de éstos debe ser transparente. ¡Toda una lección que deberían aprender tantos políticos!

Vista de la cúpula del Reichstag desde el interior (Berlín, Alemania)
Vista de la cúpula del Reichstag desde el interior (Berlín, Alemania)

Tiergarten: El gran pulmón verde de Berlín

Y, por fin, visitamos el lugar que da nombre a todo este barrio: el Tiergarten. No podemos esconder que el Tiergarten es, sin duda, uno de nuestros rincones favoritos de Berlín. En días soleados, es un lugar maravilloso para hacer un picnic, disfrutar de una cerveza fresquita en un Biergarten o, simplemente, pasear.

El Tiergarten era originariamente un coto de caza reservado a la familia imperial y sus invitados. Tan apreciado era que, en el Siglo XVI, se creó una gran avenida que unía el Palacio con este jardín: la tan conocida Unter den Linden. No fue hasta finales del Siglo XVII cuando por fin se abrió a todos los berlineses.

Lo primero que debes saber es que este enorme parque, comparable al Hyde Park de Londres o al Central Park de Nueva York (o, salvando las distancias, al Rheinaue de Bonn), acoge muchísimos secretos en su interior. Piérdete por sus senderos y disfruta de todo aquello que encuentres en tu camino. Pero por si eres de los que odian dejarse llevar y prefieres llevar una ruta marcada, te dejamos algunos de los rincones imprescindibles de este lugar.

Siegessäule (Columna de la Victoria)

En la misma Straße des 17. Juni, una gran avenida que parte desde la mismísima Puerta de Brandeburgo y atraviesa el Tiergarten, encontramos la Columna de la Victoria, un monumento alzado a finales del Siglo XIX para conmemorar la victoria del Ejército Prusiano contra Dinamarca. Durante los 9 años que duró su construcción, otras dos batallas fueron ganadas, por lo que se aprovechó esta columna como conmemoración de estos triunfos.

La construcción es sencilla, a la vez que espectacular: una gran columna coronada por Niké, la diosa griega de la victoria. La columna impresiona todavía más si la visitas en días soleados, cuando la luz refleja en el cuerpo de Niké. Subiendo 285 escalones, y justo a los pies de esta estatua, encontramos un mirador desde el que obtener una preciosa panorámica de Berlín.

Originariamente, la Columna de la Victoria se situó frente al Reichstag, en la actual Plaza de la República. Con el ascenso al poder de Hitler, y teniendo en cuenta sus planes de convertir Berlín en Germania (su soñada capital mundial), ésta se trasladó muy cerca de su ubicación actual aunque con una cuarta sección añadida a las ya existentes.

Schloss Bellevue

Palacio de Bellevue (Berlín, Alemania)
Palacio de Bellevue (Berlín, Alemania)

Otra de las paradas imprescindibles cuando visitas el Tiergarten es el Palacio Bellevue, residencia oficial desde 1994 del presidente de Alemania. Se trata del primer edificio neoclásico de toda Alemania, creado como Palacio de Verano para la familia imperial, formado por tres alas de dos plantas de altura.

Debido a su uso actual, no se permiten las visitas al interior salvo durante la Bürgerfest des Bundespräsdent. Durante esta celebración, generalmente celebrada a principios de Septiembre, el palacio se abre a la ciudadanía para que pueda visitarlo (siempre con inscripción previa).

Justo al lado del palacio encontramos el Englischer Garten, unos bonitos jardines de estilo inglés (como su propio nombre indica) que invitan a recorrerlos con calma.

Kulturforum

Pegado al extremo sur del Tiergarten, muy cerca del Monumento a Richard Wagner, encontramos el Kulturforum, un lugar que acoge numerosos museos y salas de conciertos. Aquí encontramos, por ejemplo, el Museo de Instrumentos Musicales, la Neue Nationalgalerie la Filarmónica de Berlín… Para visitarlos, se puede comprar una entrada conjunta en cualquiera de los museos del Kulturforum.

Filarmónica de Berlín y Sony Center (Berlín, Alemania)
Filarmónica de Berlín y Sony Center (Berlín, Alemania)

Y, por fin, después de un día muy movido (aunque agradable) llegamos a la Potsdamer Platz. Seguro que después de ver el Sony Center de noche tienes claro porqué hemos decidido volver y disfrutarlo de noche, ¿verdad?

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