Aunque ya hemos hablado de Colonia en posts anteriores, un lector del blog nos pidió que fuéramos un poco más allá y habláramos de los restos romanos de Köln. Como para nosotros vuestros deseos son órdenes, aquí os dejamos con un paseo por la Colonia menos conocida y, no por ello, menos bonita o interesante. Hoy comenzaremos por la gran cantidad de restos romanos presentes en Colonia, para hablaros de otros lugares en próximos posts.

Como ya sabréis, Colonia recibe su nombre español de la antigua colonia romana Colonia Claudia Ara Agrippinensium, nombrada así en honor a la esposa del Emperador Claudio. Por ello, no es de extrañar que encontremos numerosos restos romanos en Colonia.

Museo Romano – Germano

Para recorrer los restos de esta colonia, comenzaremos nuestra ruta en el Museo Romano-Germano. Situado sobre los restos de una antigua Villa, en su interior encontramos tesoros desconocidos por muchos. Si quieres visitarlo recuerda que tienes un 20% de descuento con la Köln Card. ¡No olvides presentarla al comprar la entrada!

Uno de estos tesoros es el Mosaico de Dionisio (fechado alrededor del año 220 d.C), presente en el comedor de esta lujosa residencia. Sus medidas (7 x 10 metros) no son nada despreciables. Su temática, debido a la estancia en la que se situaba, gira en torno a las grandes fiestas celebradas en este hogar: músicos tocando, gente danzando, animales exóticos como los leones o los pavos reales…

A su lado encontramos un panel táctil que nos permite recorrer la antigua colonia romana y descubrir los edificios que la componían. Además, podemos comparar las imágenes reconstruidas con la imagen actual que presenta la ciudad, los que nos ayuda a ver dónde se encontraba cada uno de ellos.

Fragmento del Mosaico de Dionisio en el Museo Romano - Germano (Colonia, Alemania)
Fragmento del Mosaico de Dionisio en el Museo Romano – Germano (Colonia, Alemania)

Seguimos recorriendo el museo y nos encontramos con otras piezas curiosas difíciles de ver en otros museos: tablas de cera donde los niños aprendían a escribir, pequeños juguetes con ruedas, calzado romano… Junto a ellas, otras piezas más habituales como bustos, joyas y monedas ayudan a explicar cómo era el día a día de los romanos en esta región. En algunas salas, mosaicos de menor tamaño nos muestran como eran otras zonas de la impresionante villa sobre la que nos encontramos.

Desgraciadamente, los carteles explicativos del museo se encuentran en alemán, por lo que resulta un tanto difícil profundizar en aquello que tenemos delante si no se conoce el idioma. De cualquier modo, las piezas en sí mismas resultan lo suficientemente interesantes como para justificar la visita.

Aunque menos impresionantes, también encontramos la mayor colección de vidrios romanos del mundo, así como un pequeño busto de Augusto (de 4.7cm) hecho de cristal negro y recubierto con un color verde turquesa.

Calzada Romana (Römische Hafenstraße)

A tan solo unos pasos del Museo encontramos un fragmento nada despreciable de Calzada romana. Hablamos de un fragmento de 33 metros de largo situado en Roncalliplatz, prácticamente pegado a un lateral del Museo.

Me parece importante destacar que la calzada se encontró durante la construcción del Museo. Las piezas se numeraron y se trasladaron a su actual ubicación (a unos 6 metros de donde se descubrieron). A su lado, también se reconstruyó un fragmento de 5 metros de la alcantarilla traído de la Kurt-Hackenberg-Platz, situada a escasos metros.

Para completar el conjunto, se creó una fuente tomando como inspiración los modelos mediterráneos de ciudades romanas (en concreto, los restos encontrados en Pompeya). Por tanto, nos encontramos ante una copia realizada con material original y siguiendo la estructura habitual.

Calzada Romana (Colonia, Alemania)
Calzada Romana (Colonia, Alemania)

Praetorium de Colonia

Ahora nos dirigimos hacia la Plaza del Ayuntamiento, justo en dirección contraria a la catedral. Tras recorrer tan solo 200 metros encontraremos uno de los restos romanos más importantes (y conocidos): el Praetorium, la residencia del Pretor. Este yacimiento-museo está situado en la Kleine Budengasse, muy cerca del Alter Markt. En este lugar habitaba el gobernador de la ciudad, y se considera el palacio romano más grande del Rin. Se cree que los emperadores Vitelio o Trajano fueron proclamados emperadores en este lugar, lo que nos da una idea de su importancia.

Al entrar podemos observar una colección de objetos encontrados en este yacimiento, construido en diversas fases y épocas. En sus vitrinas se mezclan objetos romanos, como restos de las pinturas que decoraban las paredes del Praetorium, con otros elementos del siglo XX encontrados durante las obras de la Plaza del Ayuntamiento. En la zona central, distintas maquetas de corcho que reproducen los edificios más monumentales de la antigua Colonia Claudia Ara Agrippinensium.

Cloaca Máxima

A mano izquierda según entramos encontramos unas escaleras que se adentran todavía más bajo el suelo de la ciudad. Si las seguimos podremos conocer las canalizaciones y desagües romanos recorriendo un fragmento de la Cloaca Máxima. La construcción llama la atención por su tamaño: 1’20 metros de ancho y hasta 2’50 metros de alto en algunas zonas. Estos túneles estuvieron en uso durante la Edad Media como sótano, y durante la Segunda Guerra Mundial se llegaron a emplear como refugio antiaéreo para proteger a la población.

Al final de la sala, y a mano derecha, atravesaremos una puerta que nos permitirá recorrer las ruinas del palacio. No te dejes impresionar por el tamaño de los muros: la parte que aquí observamos es aproximadamente la mitad del tamaño que tenía el palacio. Los paneles explicativos (en este caso sí que los encontramos en inglés) nos explican, entre otros detalles, las distintas fases de construcción del palacio y los daños sufridos a lo largo del tiempo a consecuencia de las guerras y los terremotos.

Praetorium (Colonia, Alemania)
Praetorium (Colonia, Alemania)

Además de todo esto, este museo incluye otra zona situada en la Rathausplatz, donde encontramos restos del barrio judío de Colonia. En concreto, podemos visitar los antiguos baños cuyo origen data de principios del S. XI. Como veis, todo un paseo por la historia más antigua de Köln.

Puerta Norte y Restos de la Muralla

Regresamos hacia la Catedral, en concreto hasta la plaza que se abre enfrente. Justo frente a la oficina de turismo y en lo alto de unos pocos escalones, encontramos el Antiguo Acceso Norte a la Colonia romana.

En origen, se cree que la Puerta Norte de finales del Siglo I tenía tres entradas: una central de 5.60 metros de ancho y 8.60 metros de alto (pensado especialmente para carros), y dos laterales de 1.90 metros de ancho, destinados a los peatones. Algunos restos parecen indicar que existía un piso superior, aunque los arqueólogos no han podido confirmar cuál era la estructura de esta segunda planta. Si te interesa, en el interior del Museo Romano – Germano encontrarás una pequeña maqueta que reconstruye cómo era esta puerta.

Maqueta de la Puerta Norte (Colonia, Alemania)
Maqueta de la Puerta Norte (Colonia, Alemania)

Justo frente a la puerta, en el suelo, encontramos un pequeño mapa donde se señala por dónde pasaba la muralla. Se calcula que esta construcción tenía 4 km de largo, al menos 9 puertas y hasta 19 torres circulares. Si queremos ver algunos restos de la muralla, deberemos entrar en el parking que hay debajo de la catedral, donde se encuentran integrados estos restos.

Lysolphturm: Una puerta romana en Colonia

Ahora cogemos Komödien Straße, la calle que pasa justo detrás de la Puerta Norte. A 250 metros encontramos una curiosa isleta de tráfico, la Lysophsturm. Se trata de la base de una antigua torre situada varios metros por debajo del nivel de la calle. El nombre actual de la torre procede una familia que la habitó en la Edad Media, una de las familias más poderosas e influyentes de la ciudad. Si queremos acercarnos, tendremos que girar por Tunisstraße y bajar las escaleras que nos conducen hasta ella.

Se trata de la estructura de una antigua torre junto a la muralla romana. Este conjunto, de 32 metros de largo, nos da una idea bastante precisa del curso de la antigua muralla romana. Hacia el oeste, se pueden ver los restos cerca del Museo de la Ciudad (Stadtmuseum), donde la muralla finalizaba en la Römerturm.

Este fragmento de torre fue descubierto en 1964 durante las obras de construcción del metro. En un primer momento se pensó derruirlo para continuar con el proyecto inicial, pero los defensores del patrimonio lucharon para conservarlo. Desgraciadamente, finalmente se decidió derribar la parte superior de las murallas (manteniendo una altura de cerca de 4 metros) para favorecer la visibilidad de los conductores, lo que dio como resultado el aspecto actual.

Römerbrunnen

Seguimos nuestro camino por la calle Burgmauer, todavía en dirección contraria a la catedral. A mano derecha, tan solo 130 metros más adelante, encontramos las Römerbrunnen.Construidas en 1915 sobre un fragmento de la muralla y una torre, se crearon como tributo a los orígenes de la ciudad.

En la misma plaza, encontramos también un monumento con dos columnas coronadas por la imagen de la loba capitolina, símbolo de la fundación de Roma. Mi consejo es que subas hasta los pies de esta estatua . ¡Tendrás una vista preciosa de las torres de la catedral!

Vista de la Catedral desde Römerbrunnen (Colonia, Alemania)
Vista de la Catedral desde Römerbrunnen (Colonia, Alemania)

Torres Romanas (Römerturm y Helenenturm)

Ahora nos dirigimos hasta el oeste por la Zeughausstrass. Tan pronto como pasamos el Stadtmuseum nos encontramos con un fragmento de muralla romana de 90 metros de largo.

Si continuamos hasta un poco más adelante del cruce con Auf dem Berlich, encontramos la Römerturm, la torre romana del Siglo I d.C. En aquella época se situaba aquí la esquina noroeste de las murallas de la ciudad, delimitando su perímetro. Y justo aquí encontramos hoy en día uno de los restos romanos de Colonia que más nos llamó la atención.

Estamos ante la construcción mejor conservada de la fortificación romana, de las 19 torres que se calcula que llegaron a haber. Su principal característica es la decoración geométrica que encontramos, elaborada con piedras de diferentes colores. Si eres amante de la historia y de la civilización romana, es un lugar que no te puedes perder.

Si nos dirigimos hacia el sur por Sankt-Apern-Straße, justo en el cruce con Helenenstraße, encontramos las ruinas de la Helenenturm. De esta torre, mucho más austera que la anterior, únicamente se conserva la parte occidental, de la que sólo es original la parte inferior.

Römerturm (Colonia, Alemania)
Römerturm (Colonia, Alemania)

Restos del Acueducto Romano de Eifel

Volviendo sobre nuestros pasos hasta Lysophsturm y girando por Tunisstraße, llegamos a Kolpingplatz. Aquí, entre los árboles, sí encontramos restos romanos reales. Estamos ante unos pequeños restos del Acueducto de Eifel, uno de los más largos del Imperio Romano. Su recorrido comenzaba en Nettersheim, muy cerca de la frontera con Bélgica, y atravesaba Kottensforst (muy cerca de Bonn) y Brühl en su camino hasta Colonia. A diferencia de otros, gran parte de su recorrido era subterráneo para protegerlo de las heladas y lograr que el agua llegara a destino con una temperatura agradable.

En el año 260 las tribus germánicas lo destruyeron, y a lo largo de los siglos sus restos fueron utilizados como cantera de piedra para nuevas construcciones. Por ello, estamos ante uno de los pocos restos que permanecen en la actualidad sin formar parte de edificios más modernos.

En la Berrenrather Straße, cerca del Beethovenpark, encontramos dos tanques de sedimentación. El primero, con una capacidad de 10m3, recogía la arena y otras sustancias arrastradas por el agua. Una vez llegados los sedimentos a cierto nivel, se transferían al segundo tanque, donde un canal de piedra permitía vaciarlo.

Divitia: El fuerte romano de Colonia

Cruzando el río, en el barrio del Deutz (cerca de la Torre Lufthansa), encontramos el fuerte Divitia, construído entre los años 310 y 315 d.C. para proteger el comercio a lo largo del río y controlar la frontera germana. De todos modos, algunos vestigios hacen a los arqueólogos sospechar que el inicio de este fuerte se remonta a principios del Siglo I, como base para las ofensivas en el este.

Los datos de esta fortaleza impresionan: 142 metros de ancho, muros de más de tres metros de alto y torres que superaban los 4 metros de altura. Lamentablemente, hoy en día no quedan muchos restos que se puedan visitar. Lo más destacado son los vestigios de la puerta oriental, de la que únicamente queda la parte inferior (aunque en un estado de conservación bastante aceptable). En el empedrado del suelo, marcado con piedras más oscuras, podemos observar la planta de esta antigua fortaleza. Si queremos verlo, tenemos que acercarnos a la parte trasera de Alt St. Heribert.

Restos de las torres del Fuerte Divitia (Colonia, Alemania)
Restos de las torres del Fuerte Divitia (Colonia, Alemania)

Cámara funeraria de Weiden

Si todavía te quedan ganas de descubrir más restos romanos tendrás que dirigirte hasta Weiden, a unos 9km al oeste de la antigua ciudad (en concreto, en la Calle Aachener Straße, 1328). Descendiendo 6 metros bajo tierra encontramos una cámara rectangular de 3,6 x 4,5 metros construida con toba y arenisca roja.

En el interior encontramos diversos bustos tallados en mármol de Carrara, aunque sin duda la pieza más destacada es un sarcófago decorado con un medallón que representa a la pareja fallecida junto a dos diosas de la Victoria y flanqueadas por alegorías de las cuatro estaciones.

Esperamos que hayáis disfrutado de este paseo por la esencia romana de Colonia.Si os habéis quedado con ganas de más, os aconsejo entrar en este enlace, donde podréis ver reconstrucciones 3D de Colonia Claudia Ara Agrippinensium hechas con la colaboración de un equipo de arqueólogos.

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