Estaba deseando hablar de Berlín desde que empecé con Mis Destinos Pendientes, pero la cantidad de sitios para ver y cosas que hacer es tan asombrosa que no sabía muy bien cómo organizarlo todo para no hacer una entrada eterna. De modo que haremos la visita como si estuviéramos allí, recorriéndola barrio a barrio para no perdernos nada.

Historia de Berlín

La historia de Berlín es en gran parte la responsable de que la ciudad sea tal y como la vemos hoy en día. Después de los grandes daños que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial y de casi 30 años dividida, la ciudad se ha regenerado completamente de la mano de algunos de los arquitectos más famosos del mundo, creando una combinación única de edificios históricos y de edificios modernos construidos tras la reunificación. Desde que desapareció el muro, Berlín ha tratado de conseguir la mezcla perfecta entre regeneración urbana y recuerdos de los sucedido. Gracias a esto podemos observar algunos trozos de muro con pinturas de diversos artistas proclamando la unidad de Alemania, así como modernos edificios y plazas llenas de gente donde antes solo había vacío y ruinas…
 
Tal es el alcance de la renovación llevada a cabo en la ciudad desde la caída del muro que, a día de hoy, las obras de renovación siguen en marcha: la reconstrucción del Palacio Real de Berlín (gravemente dañado en la Segunda Guerra Mundial y derribado por completo en 1950), la renovación de la Isla de los Museos…
 
En resumen, Berlín es una ciudad en continuo cambio en la que puedes estar seguro de que encontraréis algo en obras. ¡Avisado quedas!
Fragmento del Muro de Berlín en East Side Gallery
Fragmento del Muro de Berlín en East Side Gallery (Berlín, Alemania)

Por otro lado, el ambiente juvenil, alegre y animado de la ciudad, así como el carácter abierto que se respira y su tolerancia hace que sea una ciudad en la que todo el mundo se siente cómodo, una ciudad llena de vitalidad en cualquier rincón. Por todo ello, no es de extrañar que quien visite Berlín se enganche a ella y desee volver una y otra vez para redescubrir la ciudad.

Además, Berlín cuenta con gran cantidad de vuelos en sus aeropuertos, y está conectada en tren y autobús con el resto de ciudades del país, lo que hace que sea muy fácil llegar a todos los rincones de la ciudad desde cualquier parte del mundo.Como podéis ver, es una zona llena de lugares preciosos y de monumentos, por lo que la visita debería durar, en mi opinión, mínimo de 5 a 7 días para poder disfrutar al menos de la ciudad de Berlín y de sus alrededores con tranquilidad, sin dejarnos nada importante por ver.

 

Una ciudad así no se puede describir solo en un post. Por eso, te recomendamos visitar nuestra Guía completa de Berlín barrio a barrio. ¡Disfrútala! 

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